En una ocasión mi madre me dijo de lo mucho que lo sentía por no poder ayudarme con mis males, y no pudo seguir hablando… se de lo mucho que me quería decir pero no le salían las palabras…
Así tuvo la idea de escribirme un mail, el cual adjunto a continuación:
"Tengo la sensación de estar saliendo del cine o de estar terminando de leer un libro… y una sensación que me invade es que no entendiste una parte de la historia…
yo tengo algunas imágenes frescas que me resulta imposible borrármelas de la cabeza, por ejemplo la imagen de cuando entre al hospital por primera vez y de recordarte siempre tan dinámica, haciendo deportes, inventando de todo, y de pronto tan indefensa… y es que ante las enfermedades todos los humanos somos vulnerables…
Otra imagen que me saco lágrimas fue cuando te pasaste la máquina en la cabeza para raparte, eso fue fuerte para mí, y hay más momentos pero te veía a ti tan segura y decidida… aguantar el tratamiento que creo que eras tú quien me fortalecía más que yo a ti.
Otra imagen que me saco lágrimas fue cuando te pasaste la máquina en la cabeza para raparte, eso fue fuerte para mí, y hay más momentos pero te veía a ti tan segura y decidida… aguantar el tratamiento que creo que eras tú quien me fortalecía más que yo a ti.
Estoy de acuerdo en que tienes amig@s a prueba de dolor, enfermedad y soledad, no digo nombres por temor a que se me escape alguno, pero desde lo más profundo de mi corazón agradezco su amor, apoyo, la comida y el chocolate jajaja, y es que por aquí dicen que las penas con pan se van… y es cierto.
De tu marido solo puedo decir que cuando fue necesario se hizo de hierro y de turrón también lo fue. No cabe duda ¡Es un gran hombre! Y del personal médico que decir, no solo hacían su trabajo, sino que lo hacían con abnegación y entrega, no me puedo quejar.
Después de esta experiencia todos los involucrados salimos fortalecidos y esto nos dice que la vida es frágil y que la debemos valorar y que no dejemos para mañana lo que hay que hacer hoy.
De una cosa estoy segura, y es que Jehová esta con nosotros cuando más lo necesitamos, y cuando más cuando nuestro hijo o hija o cualquier otro familiar esta enfermo…
Te amo, buenas noches.
P.D.: Ah! Cómo se me puede olvidar el día en que tu muy seria y con cara de preocupación le dijiste a la doctora: “Tengo 5 cosas que preguntarle y que me preocupan: la primera: puedo tomar cerveza¿? Jajajaja me demostró que ya estabas bien, el cuerpo ya no quería cola cao, ni refrescos, ni nada por el estilo… el cuerpo ya pedía algo más fuerte jajajaja como nos reímos ese día, te acuerdas? Y de las otras 4 ni me acuerdo que eran jajaja”

