20 de marzo de 2015

De mi madre a mí:

En una ocasión mi madre me dijo de lo mucho que lo sentía por no poder ayudarme con mis males, y no pudo seguir hablando… se de lo mucho que me quería decir pero no le salían las palabras…
Así tuvo la idea de escribirme un mail, el cual adjunto a continuación:

"Tengo la sensación de estar saliendo del cine o de estar terminando de leer un libro… y una sensación que me invade es que no entendiste una parte de la historia…

yo tengo algunas imágenes frescas que me resulta imposible borrármelas de la cabeza, por ejemplo la imagen de cuando entre al hospital por primera vez y de recordarte siempre tan dinámica, haciendo deportes, inventando de todo, y de pronto tan indefensa… y es que ante las enfermedades todos los humanos somos vulnerables… 

Otra imagen que me saco lágrimas fue cuando te pasaste la máquina en la cabeza para raparte, eso fue fuerte para mí, y hay más momentos pero te veía a ti tan segura y decidida… aguantar el tratamiento que creo que eras tú quien me fortalecía más que yo a ti.

Estoy de acuerdo en que tienes amig@s a prueba de dolor, enfermedad y soledad, no digo nombres por temor a que se me escape alguno, pero desde lo más profundo de mi corazón agradezco su amor, apoyo, la comida y el chocolate jajaja, y es que por aquí dicen que las penas con pan se van… y es cierto.

De tu marido solo puedo decir que cuando fue necesario se hizo de hierro y de turrón también lo fue. No cabe duda ¡Es un gran hombre! Y del personal médico que decir, no solo hacían su trabajo, sino que lo hacían con abnegación y entrega, no me puedo quejar.

Después de esta experiencia todos los involucrados salimos fortalecidos y esto nos dice que la vida es frágil y que la debemos valorar y que no dejemos para mañana lo que hay que hacer hoy.

De una cosa estoy segura, y es que Jehová esta con nosotros cuando más lo necesitamos, y cuando más cuando nuestro hijo o hija o cualquier otro familiar esta enfermo…

Te amo, buenas noches.

P.D.: Ah!   Cómo se me puede olvidar el día en que tu muy seria y con cara de preocupación le dijiste a la doctora: “Tengo 5 cosas que preguntarle y que me preocupan: la primera: puedo tomar cerveza¿? Jajajaja me demostró que ya estabas bien, el cuerpo ya no quería cola cao, ni refrescos, ni nada por el estilo… el cuerpo ya pedía algo más fuerte jajajaja como nos reímos ese día, te acuerdas? Y de las otras 4 ni me acuerdo que eran jajaja”

1 comentario:

MariPazB dijo...

No muchos años, pero si los suficientes para que no pudiendo hablar de la experiencia en primera persona, si pueda hablar ya de decenas de casos cercanos que van formando parte de mi biografía.

Ojala y no pudiera hablar de esto… que hasta me da miedo pronunciarlo. La primera vez que soy consciente del cáncer fue en mi abuela materna, mi abuelita; aún la recuerdo sentada en su sillón de la salita de casa, tan seria, tan dulce, tan correcta, y ya tan lejana. Entonces yo tenía 7 años y no entendía muchas cosas ni muchas explicaciones que me daban los mayores.

Ahora ya, cuando el medio siglo ronda mi DNI sigo tan ignorante y tan expectante como en el XX.

Mi vida marcada tanto por baladas italianas o por momentos de muchas risas y de complicidad con amigos, o grandes momentos familiares, o satisfacciones, de desengaños. Pero sobre todo de héroes. Bueno, superman fue importante en mi adolescencia, que guapazo Christopher, pero no, no hablo de esos superhéroes de cine o cómics, hablo de esos amigos míos que han oído de su medico la palabra cáncer, que han sufrido durante muchos meses duros tratamientos, que han visto sus fuerzas físicas casi al límite, y de repente aparecían agotados, débiles, y realmente solo estaban recogidos, encogidos, y era yo la que buscaba fuerzas para transmitirlas y no las encontraba.

Sus ojos, una media sonrisa, sus dedos dándote un pellizquito en la mejilla surcada por una lágrima, un apretón de manos y un abrazo cómplice me transmitía su fuerza para que yo se lo devolviera pero más fuerte y bañado con una sonrisa.

Gracias por ese abrazo, gracias por tu fortaleza, y gracias por dejarme compartir, compartir es amor, compartir es amistad. Gracias por tu amor y por tu amistad.